CRÓNICA CONCIERTO VARGAS BLUES BAND | SALA MILWAUKEE

CRÓNICA CONCIERTO VARGAS BLUES BAND | SALA MILWAUKEE
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Hacía falta ya un concierto de peso en la ciudad, pues parece que últimamente todo lo copan los  grupos tributo y los que hacen versiones de dudosa calidad, para deleite de aquellos que consumen sus copas en la barra sin hacer caso al escenario, mas que para mirar a los ebrios bailarines que se caen al ritmo de “escuela de calor” o “mi última noche” de Raphael.

Nos visitaba el gran Javier Vargas y su Vargas Blues band, todo un placer para el que suscribe ya que ha estado en todos los conciertos que ha dado en la Sala Milwaukee a lo largo de estos años, que no han sido pocos. Los de Javier siempre han sido un buen reclamo para el público,público que curiosamente varía año tras año, el de ayer fue uno de los directos que mas gente de entre 50 y 65 ha logrado atraer, pues la media de otros años estaba entre 35 y 45. Quizás la explicación fuera la concentración motera de Harley que habían parado a repostar copas allí o quizás la navidad, que habrá hecho levantar el espíritu del blues en muchos de ellos.

Sea como fuere lo cierto es que la sala presentaba un buen aforo, cosa que no le suele costar mucho a Javier Vargas conseguir, pues suele tener un público fiel por la zona, salvo algún despistado que comentaba airadamente “¿Quienes son estos?, ¿son de Argentina han dicho, no?, la cosa es que suenan bien!”. Como para no hacerlo con los años que llevan en la carretera con su blues!.

Esta vez venían en formato trío, haciéndose cargo de las voces el bajista Luis Mayol y el bateria Peter Kunst, este último imprimiría un toque mas añejo a la formación, que  sobre las 23:40 se subiría al escenario con ese aura que deprenden los que saben que tienen que ofrecer mucho en el panorama actual, rompiendo el silencio con “Scratch me back” y “Keep on lovin´”, para tras varios cortes enganchar con el trallazo “Black cat boogie” y la versión de “Love me Two times” de los Doors. Ya con el público  mas calentito y metidos de lleno en el directo, la banda encara otra versión sorprendente de los Cream como es el emblemático “Sunshine”, donde Javier se luce con su Stratocaster crema, sacando todo el blues-rock añejo de sus entrañas.

Aún sin recuperarnos de lo que acabábamos de escuchar, el guitarra nos presenta su personal homenaje a ese rock argentino del que mamó en su juventud y al que le va a dedicar su siguiente trabajo, soltando  temas como “Cambalache”, “Tren 16” o “Blues local”. Aquí es Luis Mayol quien imprime toda la personalidad necesaria para hacernos disfrutar de este rock tan familiar para ellos.

Tras un intento frustrado de abandonar el escenario para encarar los bises, ya que el público no permitió que los músicos se fueran mas de 2 metros de sus instrumentos, Javier los reclamaba para rápidamente tocar los acordes de esos otros trallazos titulados “Man on the run”, “Body shock” y “You really got me” de  The Kinks, con la que terminarían tras hora y media de show, algo corto para lo que nos tiene acostumbrado la banda. Cierto es que Tim Mitchell era el “culpable” de que sus directos fueran mas extensos y con mas interacción con el público, pero eran otros tiempos de la banda.

Buen concierto para conmemorar el 20 aniversario de la Sala Milwaukee y siempre un agradable gesto el que hace Mr. Javier Vargas por no olvidar a esta ciudad en sus interminables giras.

Por Sergio Guzmán. 

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