CRÓNICA CONCIERTO THE SOUND (TRIBUTO A THE POLICE) | SALA BABALOO

CRÓNICA CONCIERTO THE SOUND (TRIBUTO A THE POLICE) | SALA BABALOO
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Viernes 20 de enero de 2017 era la fecha elegida para este tributo a una de las bandas más importantes que dio la música británica en los años ochenta, mezclando en la dosis adecuada, el rock con el reggae. Una colección de temas que todo el mundo conoce y que hizo desplazarse a un interesante número de personas a la Sala Babaloo, por lo que el local de El Ancla presentaba un buen aspecto, aunque durante el concierto notamos como una parte importante de ese público se movía de un lado a otro, y no solo a la barra a pedir consumiciones, sino a charlar con otros que aparecían , a la calle a fumar o volviendo cuando les sonaba alguna canción. Es lo que hemos detectado en muchos de estos conciertos donde se homenajea a algún grupo mítico, donde el personal no está centrado solo en el escenario sino en otras cosas que les deben parecer igual de importantes, como socializar, salir en grupo y dejarse ver. La música es solo una excusa. Aún así, está bien ver los bares llenos e imagino que viendo el éxito de su propuesta seguirán programando este tipo de directos.

Durante estos años hemos comprobado que hay alguno a un nivel estratosférico como el argentino DSR/ God save the Queen dedicado a la formación capitaneada por Freddie Mercury y Brian May o el británico Led Zep, con el mejor doble de Robert Plant visto jamás. En España podemos hablar de otras copias más que interesantes como Stingers, versioneando a los teutones Scorpions de una forma admirable. Grupos donde es muy importante el parecido vocal, ya que por norma general la música suele estar bien interpretada y copian bien los ritmos y el sonido de los originales. En el que tratamos hoy, no es excepción en este último campo, pues las notas del trío recuerdan al original de Stewart Copeland, Andy Summers y Sting, aunque de este último en su faceta a las cuatro cuerdas, ya que como cantante  posee un timbre de voz único y personal que le hace poder cantar en esa tesitura sin forzar y que quien quiera imitarlo careciendo de dicha “garganta” solo puede hacerlo en un forzado “falsete”, por lo que en cuanto falle una nota, se saldrá de tono. Es el problema que tienen muchas de estas agrupaciones y podemos comprobar desde abajo la buena predisposición de los integrantes y las ganas de agradar, aunque uno de los motivos por los que triunfó Police fue por la peculiar forma de cantar de Sting, al alcance de muy pocos.

El repertorio con el que se presentaron en El Puerto de Santa María fue cuanto menos peculiar, pues en una hora y cuarto repasaron algunas de las canciones más conocidas de los ingleses, con algunas concesiones a otros solistas. Comenzaban a las doce menos cuarto de la noche con “Message in a bottle”, con los carteles de Babaloo y La Caravana del Rock, detrás como testigos. “Can´t stand losing you” o “De Do Do Do, De Da Da Da”, hacían vibrar a un respetable, que colaboró en esta última. Desde las tablas nos comentaron como Sting cantó al inicio de “Money for nothing” de Dire Straits, por lo que versionearon el tena de los de Mark Knopfler. No fue el único ajeno a los protagonistas del tributo, pues tomaron como referencia el “Baby, i love your way” de Peter Frampton, que años más tarde siguió popularizando una de esas formaciones con un solo éxito llamada Big Mountain, los llamados “one hit wonder”. Lógico, si se entiende que ambas tienen al reggae como punto de unión. Más “cogidas por los pelos” fueron los nexos  con Police, al arremeter con “Espaldas mojadas” de Tam Tam Go y “Frío” del fallecido el año pasado Manolo Tena. Nos sorprendió y nos dejo algo perplejos, pero su directo subía en intensidad con obras míticas como “Roxanne”, “Don´t stand so close to me”, “Every little thing she does is magic”, “Next to you” o “Walking on the moon”, dejando para el final las celebradas “Every breath you take” y “So lonely” ante una sala repleta que solicitaba más. El trío se plegó al alboroto del gentío y toco un par de temas de propina, entre los que repitió “Message in a bottle”.

Un mundo este de los tributos bastante polémico y donde existen furibundos detractores entre gente a la que respeto y otros que defienden esta forma de entender la música. Lo que sí parece claro es que a una parte del público le interesan estos conciertos, aunque no estén pendientes durante toda la actuación. Algo así como la evasión de fin de semana ante la rutina cotidiana; tomar unas copas con amigos y conocidos mientras suena de fondo algo que conocen y que les gusta. Por otro lado, como dijo el guitarrista Salvador Domínguez, en una ocasión, hablando de por qué no tocan  material propio: “si ellos pudieran tocarlo, seguro que lo harían”. Es la mejor respuesta a estos eventos.

José Luis “El director” 

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