CRÓNICA CONCIERTO LOS ZIGARROS | SALA LA RIVIERA

CRÓNICA CONCIERTO LOS ZIGARROS | SALA LA RIVIERA
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Mucho y bueno es lo que se puede comentar de lo acontecido en la Sala La Riviera de Madrid tras el paso de LOS ZIGARROS el viernes 9 de diciembre de 2016 que venían a confirmar las buenas sensaciones que nos transmitieron el pasado año cuando pudimos verles por primera vez en el Azkena Rock.

Rock & Roll festivo que nos retrotrae a épocas pasadas. Un cruce entre Tequila, Ariel Rot y M Clan pasado bajo el tamiz de Los Rebeldes pero con un sello propio y personal. Ante una audiencia que poblaba el local ubicado en el Madrid Río (no consiguieron agotar las entradas pero sí llegaron a las tres cuartas partes del aforo) consiguieron un triunfo sin paliativos ante sus seguidores y un cierre momentáneo de gira que les alberga grandes expectativas en el futuro. Esas “Grandes esperanzas” que escribió Charles Dickens en el siglo XIX en su inmortal novela.

Pero a las 20 horas actuaba el telonero llamado VURRO, un “hombre- orquesta” que aparecía por el escenario con una máscara en forma de cabeza de vaca, el famoso emblema del oeste americano y del festival metalero por excelencia, el alemán Wacken Open Air y un peto con un tirante suelto. Su gracia estaba en continuar la broma con un estilo musical tipo salón western interpretado con un sintetizador con bombos a los pies y platos a su lado y que dejando a un lado los gustos personales nos tuvo entretenidos durante tres cuartos de hora, por lo que sirvió de perfecto aperitivo al plato principal.

Y a las 9 de la noche aparecían los protagonistas de la noche a ritmo de la irresistible y de estribillo coreable “Baila conmigo”, con unos hermanos Tormo a las seis cuerdas y voz acompañados por Nacho Tamarit al bajo y Adrián Ribes a la batería. Un combo que sonó limpio y perfecto sin que ningún instrumento destacase por encima del resto. Una formación sólida y compacta que saben ejecutar lo que quieren y transmitir con los de abajo en una comunión perfecta. Llegaban a presentar en la capital de España su último disco “A todo que sí” y como en un momento dijo su cantante Ovidi, era el directo más importante hasta la fecha, así que tras el tema homónimo llegaba “No obstante lo cual”, lo que dejaba claro la facilidad para crear estribillos fáciles de memorizar y cantar con la banda. De hecho casi todo funcionó en esa onda, salvo un par de baladas demasiado “poperas” para nuestro gusto y que nos “sacó” unos momentos de sus evoluciones. Pero estamos hablando de unos escasos diez minutos en un concierto de casi dos horas, que tuvo momentos excelentes con temas como “Voy hacia el mar”, “Suena Rock & Roll”, “Odiar me gusta”, ese himno a las mañanas tras la borrachera llamada “No soporto esta resaca”, “Antes de los muertos”, o “Hablar, hablar, hablar” que consiguieron esa perfecta sintonía con sus seguidores. Y si bien, su puesta en escena no era demasiado espectacular, con un sencillo juego de luces y dos pantallas en los laterales con el logotipo del grupo, la formación valenciana desplegó una actitud “chulesca” y “canalla” acertada y demandada por sus fans. A ello hay que sumar las colaboraciones de un Carlos Tarque de M Clan que los acompañó cantando “Tenía que probar”, la armónica de Ángel Vera en “Cayendo por el agujero” o el piano a lo Jerry Lee Lewis de Mauro en “¿Qué demonios hago yo aquí?” o “Voy a bailar encima de ti” y un final apoteósico con todos encima del escenario más algunos antiguos miembros al bajo y batería para interpretar su éxito “Dentro de la ley”. Bien por ellos. Parece claro que a no mucho tardar les espera un futuro prometedor lleno de giras y países. No creo equivocarme.

 

Por José Luis “El Director”. 

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