CRÓNICA CONCIERTO ASFALTO Y VARGAS BLUES BAND |BALUARTE DE LA CANDELARIA (CÁDIZ)

CRÓNICA CONCIERTO ASFALTO Y VARGAS BLUES BAND |BALUARTE DE LA CANDELARIA (CÁDIZ)
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Eran las 22:15 en el Baluarte de la Candelaria cuando saltó al escenario el madrileño Javier Vargas para presentar el que es su nada menos que 25º disco de estudio de su carrera, el más que correcto “Hard Time Blues”.

Se hizo acompañar para la ocasión de sus inseparables Luis Mayol al bajo y Peter Kunst a la batería. Esta vez vino con su nuevo fichaje a la voz y guitarra acompañante del argentino Luis “Rulo”, al que apenas se le notó ser un recién llegado. A pesar de haber colaborado en los últimos tiempos con Paul Shortino, no tuvimos la suerte de ver al ex-Quiet Riot sobre el escenario gaditano.
Asfalto

Lo dicho. Sobre las 22:15 apareció Vargas con su banda de Blues y lo primero que llama la atención es la escasa asistencia a este magnífico concierto, al que apenas acudieron 250 personas… la mayoría de ellas (agárrense los machos), sentadas en horrendas sillas de terraza veraniega. Eché de menos a mucho rockero local que luego se queja de la escasa afluencia de bandas a la capital gaditana.

Comenzó la actuación con el tema que es el primer single del último trabajo “Welcome to the world” y otro gran corte del mismo de nombre “Playing at the crossroad”. Dos auténticos pelotazos de corte clásico. Con una pequeña introducción sobre el tema de los refugiados interpretaron el tema “Illegally”, al que siguió la canción con la que suelen abrir sus conciertos “Scratch me back”. Puro rock and roll.

Siguieron temas del nuevo disco como “Tobacco road” y la cañera “Ibiza moon”, la cual el guitarrista confesó haberse inspirado en su residencia de Ibiza un poco harto de tanto David Guetta y Djs estrella. Hasta ahora habíamos presenciado mucho rock con pocas concesiones al blues. El momento llegó con un fantástico “Sunny day” con unos tintes “santaneros” que dejó a los asistentes con la emoción a flor de piel.

Sin embargo lo mejor estaba por llegar con una impresionante versión de “La Grange” de ZZ Top y tras un último repaso al nuevo disco con el tema “Down by the river”, nos deleitaron con la espléndida y extensa “Black cat boogie”. Tras casi dos horas de actuación, llegó el momento de cerrar el show. Los músicos eligieron hacerlo con una emocionante versión del “Parisienne Walkways” de Gary Moore, que se hizo imposible escuchar sin un nudo en la garganta.
Javier Vargas

Tras un descanso afortunadamente no demasiado extenso, subió al escenario Julio Castejón y su versión de Asfalto. Venía acompañado por la joven banda con la que habitualmente gira en los últimos años, formada por su hijo Paul Castejón a la guitarra, el genial teclista Nacho de Lucas, el no menos fantástico bajista Pablo Ruiz y Carlos Espósito a la batería, en sustitución de Arturo García.

Asfalto es a día de hoy una banda que reversiona sus propios clásicos de una manera excelente, dando nuevas texturas a temas algo anticuados, con un sonido espectacular, poco habitual en las bandas nacionales. Se nota un gran trabajo detrás de cada uno de los temas, que son tratados con gran cariño y profesionalidad. De otra manera no podrían sonar tan frescos y llenos de fuerza temas con casi 40 años como “Al otro lado” o “Ya está bien”, que fueron los elegidos para abrir el show, con un sonido casi perfecto.
Asfalto

Dado que vienen presentando su disco recopilatorio “Antología Casual”, no podían faltar temas de sus últimos trabajos como la sentida “Secuencia para un gran momento” o la “pinkfloydiana” “El pescador de sueños”, gran composición del poco elogiado disco “Utopía” (2008), entre las que intercalaron ese auténtico himno que es “Más que una intención”. Sorprendentemente, y a pesar de la apabullante calidad y buen hacer, que había sobre el escenario, buena parte del público empezó a desfilar a la puerta de salida.

Lejos de venirse abajo, la banda redobló esfuerzos y nos regalaron muy versiones del “No estás solo”, Molinos de viento”, la lacrimógena a la vez que visionaria “La otra María” y “La batalla”. Julio Castejón se mostraba en todo momento feliz y sonriente y mostrando su cara más amable, haciendo breves explicaciones a cada uno de los temas que iba desgranando y agradeciendo en todo momento la asistencia al escaso centenar de fieles que quedábamos allí.

Siguió el seguramente momento más esperado por todos con la interpretación del inmortal “Días de escuela”, que consiguió al fin levantar a toda la asistencia de la sillas a la vez que arrancó alguna lagrimilla a más de uno.

Tras la presentación de la banda, vino la traca final con “Es nuestro momento” y la no menos esperada “Capitán Trueno”, en las que Paul Castejón demostró estar instrumentalmente a un nivel superior a su padre, siendo un músico tremendamente joven con un futuro excepcional. Me gustaría también destacar el trabajo de Nacho de Lucas al teclado, omnipresente en todo momento, que ofreció un sonido que daba una consistencia brutal a todas las canciones.

Para acabar, y a pesar que encendieron las luces del recinto haciendo un amago de echarnos, la banda no podía irse sin interpretar las no menos míticas “Rocinante” y “Ser urbano”, que pusieron un colofón perfecto a una gran noche de rock, recuerdos y emociones, en un entorno incomparable en el balcón del Atlántico y bajo una lluvia de perseidas.
Asfalto

Texto: José Luis Brasero “Chele”
Fotos: Maite Díaz 

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