CRÓNICA FESTIVAL PADANG ROCK | EDIFICIO CONSTITUCION 1812 Y SALA SUPERSONIC

CRÓNICA FESTIVAL PADANG ROCK | EDIFICIO CONSTITUCION 1812 Y SALA SUPERSONIC
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Como no podía ser de otra manera, asistimos a la cuarta edición del Padang Rock Festival que tuvo lugar los días 6 y 7 de noviembre. Y es que no podíamos perder la oportunidad de disfrutar de un festival que apuesta por la autogestión y lucha para que cada año esté más presente la escena alternativa en la provincia. Este año el festival contaba con la colaboración del Campus Rock de la Universidad de Cádiz como coorganizador y con dos escenarios: el Edificio Constitución 1812, por un lado y por otro la Sala Supersonic que acogió los conciertos del sábado noche.

A continuación vamos a detallar como fueron estos dos días de festival.

Padang Rock festival

VIERNES 6: EDIFICIO CONSTITUCIÓN 1812

En el antiguo cuartel La Bomba, hoy sala de exposiciones y albergue de eventos culturales daba comienzo el Padang. Por este escenario pasaron Havalina y Rufus T. Firefly, dos de los platos fuertes de esta edición precedidos por los sevillanos Blusa, encargados de hacer entrar en ambiente a los asistentes.

BLUSA

Fueron los primeros en subir al escenario la noche del viernes, aclimatando el recinto conforme iban adueñándose de la atmósfera con sus primeros temas, entre ellos una canción que bautizaban como “La Nueva”, a la que le siguieron temas como “Labrador” y “Facenda” ambos pertenecientes a su último trabajo “¡Toca breakbeat, perro!” grabado en Estudios La Mina.

Blusa se mueve entre el post-rock instrumental y el rock progresivo y son capaces de evocar con su música imágenes de parajes inhóspitos y escenarios laberínticos partiendo de una sección rítmica insistente a la que otorgan profundidad las melodías, arpegios y acordes de las dos guitarras y la utilización meticulosa de efectos.

Blusa

 

RUFUS T. FIREFLY

Era el turno de los madrileños Rufus T. Firefly que comenzaban su actuación con una intro que invitaba al público a dejar las profundidades y “Subir a por aire”, no sin antes asumir el control de la tempestad con “Incendiosuicida”. Enérgico arranque el de esta banda de rock alternativo que pronto captó la atención de público para continuar con “Metrópolis”, un canto a la ciudad infinita con guiño incluido a Standstill con el que bajaban de revoluciones sólo por momentos, para volver a despegar al final de “El hombre menguante”. Podíamos ver cómo disfrutaban sobre el escenario y esta energía se transmitía hacia el público. Alberto Rey -a los teclados- y Víctor Cabezuelo -guitarra y voz principal- saltaban desde sus posiciones cuando rompía el desenlace de este temazo marcado por una línea de bajo que junto a los secuenciadores y la intensidad de Julia Martín a la batería produce un efecto bola de nieve, al que se van sumando sonidos space, guitarras y efectos en la voz cargados de psicodelia que los de Aranjuez combinan de manera sensacional para culminar esta canción perteneciente a su álbum “Nueve”.

Después siguieron con una balada, “Demerol y piedras”, bajando el tempo pero sin perder intensidad y profundidad sonora. Con “Pompeya” disfrutamos de la versión más cañera de Rufus T. Firefly, épica y guitarras potentes las que podemos escuchar en este hit con el que demuestran que son capaces de moverse entre distintos sonidos sin perder su sello de calidad.

Antes de tocar los últimos temas de su repertorio, Víctor Cabezuelo deseaba un buen concierto a sus colegas de Havalina y se despedían con canciones como “Nueve” y “El problemático Winston Smith”.

Rufus T. Firefly

 

HAVALINA

Pasadas ya las 23:30 saltaban al escenario Javier Couceiro (batería), Jaime Olmedo (bajo) y Manuel Cabezalí (guitarra y voz) dispuestos a hacer temblar el Edificio Constitución 1812 a base de mazazos sonoros. Con el público ya expectante, comenzaban a sonar los primeros compases de “Cristales rotos sobre el asfalto”, primer tema de su último LP “Islas de Cemento”. Siguieron con la canción que da nombre al álbum, un título que bien podría describir los paisajes de las ciudades gaditanas, que a veces parece que estuvieran aisladas unas de otras.

Por suerte, eventos como el Padang Rock Festival hacen que, de vez en cuando, nos reunamos en una sala de conciertos para disfrutar de música en directo. Así, nosotros tenemos plan para el fin de semana y los madrileños Havalina tienen una buena excusa para viajar hacia el sur, hacia el centro del calor, lugar que parece atraer a esta banda que ya tuve oportunidad de escuchar en El Puerto de Santa María hace unos años  -junto a Cassettes y Julian Maeso en aquella ocasión- y que hacen toda una declaración de intenciones en “Norte”.

 Era entonces cuando pisaban a fondo el acelerador con temas como “Viaje al sol”, uno de los más potentes singles que forman parte de su penúltimo disco (H, Origami Records), al que le seguirían “Luces” y “Dónde”. De un post-punk rabioso y reverbs cavernosas a sonidos más secos y afilados que se acercan al stoner y el doom. Entrados en calor, a mitad del concierto continuaron viajando hacia el centro del calor con “Imperfección” e “Incursiones”.

Manuel Cabezalí dedicaba a los miembros de Rufus T. Firefly una canción que habla del mar, “Ulmo”, una zambullida en las profundidades de la melancolía de su autor, que brindaba esta canción lenta a sus compañeros.

Antes de acabar el concierto, el vocalista, guitarrista y productor recogía unos metros de cable y bajaba a tocarse unos riffs entre el público, reduciendo poco a poco el volumen hasta lograr el silencio de la mayor parte de la sala. Luego regresaba al escenario y soltaba a gritos sus demonios, cerrando con un apoteósico final la noche del viernes.

En esta recta final tocaron “Un reloj de pulsera con la esfera rota” y otros temas como “Objetos personales”, “Sindrome de Culto” y “Mamut” que forman parte del álbum “Las Hojas Secas”. Muy buen concierto el de Havalina y buen sonido en todo momento por parte del técnico de la sala, al que los grupos agradecieron su labor y dedicación durante las pruebas y el concierto.

Havalina

 

SÁBADO 7: SALA SUPERSONIC

El sábado la cita era en la Sala Supersonic, que viene siendo escenario habitual del Padang desde que dejara de celebrarse en la sala con el mismo nombre en Chiclana. A los pocos minutos de la apertura de puertas, Julio Cable y su banda se preparaban para dar comienzo a esta noche de rock mientras la gente iba llegando poco a poco.

JULIO CABLE

El concierto arrancaba a eso de las 23:30 con temas como Sin Sol y Antes de este amanecer. Los primeros acordes en Me voy a América nos recordaban a grupos como The Clash, sonidos que también tienen cabida dentro del universo pop de Julio Cable.

A continuación tocaron un par de temas más seguidos, apurando el poco tiempo del que disponía el primer grupo de los cuatro que iban a tocar esa noche y dejando claro dejando el deseo su autor de que la gente le recuerde disparando, como declara en Un R&R para el día de mi muerte. El vocalista hacía una breve pausa para explicar que partía una lanza en contra del acoso escolar en la siguiente canción Quién te ha deshecho la piel.

 Terminaban su actuación con un homenaje a Londres y otro al pop-rock de los ochenta en No sé cómo he acabado aquí, dos temas pertenecientes a su primer trabajo Canciones en el garaje.

Julio Cable

 

GROOVE ON WOODS

Jose María Miranda (guitarra y voz), Miguel Ángel Asencio (guitarra), José Luis de la Vega (bajo) y Joaquín Andrés Corrales (batería) ponen sobre el escenario una propuesta distinta, con canciones enraizadas en el folk, pasando por el pop-rock y el jazz.

Nos transmitieron buenas vibraciones desde el escenario con las melodías de Saturday y Sunflower. También pudimos escuchar otros de los temas recogidos en su EP Frameworks con más marcha, como Train to a Nowhere Place. El grupo se sentía a gusto en el escenario de la Supersonic y esto quedaba reflejado en su interpretación.

Estaba llegando el desenlace cuando Jose María dejaba la guitarra acústica y agarraba la eléctrica, completando el repertorio con canciones como Hold On y otro tema más funky con mucho groove que no les conocíamos a los sevillanos que se marcharían agradeciendo la buena acogida del público.

Groove on Woods

 

PERRO

Tras un breve descanso llegaba uno de los conciertos más esperados de esta edición del Padang Rock Festival. Teníamos muchas ganas de escuchar en directo el nuevo trabajo de los murcianos publicado por Miel de Moscas a principios de noviembre, Estudias, navajas, en el que siguen tirando de ese humor tan particular, con dosis de surrealismo y crítica social en letras tan divertidas y mordaces como las de Azul mayoría absoluta y La factura de la luz.

Empezaron con Ediciones Reptiliano y aunque al principio había dificultades para distinguir las voces, pronto se ajustaban volúmenes y se solucionaba el problema. En este primer tramo escuchabamos sobre todo temas nuevos como Falso Techo o Cuñao, cuñao, cuñao que alternaban con alguna que otra perteneciente a su anterior trabajo Tiene melodía, tiene bacalao que entre el público coreaban, como hacían con La Reina de Inglaterra y ¡Viva el porras! Algunos pedían que tocaran Marlotina, a lo que Adrián respondía bromeando que uno de los futbolistas no les dejaba interpretar más esta canción.

Perro sigue ofreciendo melodía y mucho bacalao en cada una de sus composiciones. Para ello cuentan con la genial coordinación de los dos baterías, Fran y Aarón -que subían al escenario vistiendo camisetas de sus compañeros de Gentemayor– y las voces de Guillermo (bajo) y Adrián (guitarra), que se pasaba al Korg para interpretar el primer single del disco, OLRAIT.

Más adelante sería Aarón quien dejara la batería para ponerse al sintetizador. Tras una llamada rápida al abogado de Valery Karpin, solucionaban sus diferencias con el jugador y finalizaban con Marlotina y la gran fiesta del fútbol de los noventa. Muy buena actuación la de los murcianos que bajaban del escenario pero no se irían muy lejos, ya que seguirían bailando y animando a sus colegas desde la primera fila durante el último concierto de esta Padang Rock Festival 2015.

Perro

 

GENTEMAYOR

Y es que existen ciertas similaridades entre las dos bandas que cerraban el festival. Los gaditanos, con los que comparten sello discográfico, también van a dos baterías -Rafa Camisón y Manuel Gallardo- e incluyen elementos electrónicos y sintetizadores en sus composiciones. Sin embargo, mientras los murcianos se mueven en una corriente más cercana al pop, Gentemayor tiene una clara influencia del hardcore y el rock experimental. Los miembros que conforman el grupo -que ya llevan unos años en esto de la música- provienen de distintas formaciones como GAS Drummers, Hand of Fatima o Ledatrés y se unen en este proyecto que no deja indiferente a nadie.

Concrete Sushi is Tao The Black’s new weapon es la primera canción de su primer álbum y con ella empezaban un directo cargado de energía con el que estos puretas demuestran estar más frescos que una rosa. Pedro Perles (vocoder y FX varios), desde uno de los laterales del escenario, saltaba de un lado a otro con un micro de condensador en la boca mientras toqueteaba sus cacharros y animaba al público a perder un poco la cabeza mientras sonaba Sex and Tobacco. “Nosotros somos de Pryca, no de Carrefour” le escuchábamos proclamar durante uno de los temas, bromeando con la edad de los músicos en referencia al antiguo centro comercial absorbido por la multinacional.

Le seguirían temas tan ruidosos y machacones como AFX attacked the Mega Charles, y otros tan pesados como Fat Lenny’s Cooking TV Show, pasando por Only The Killer Mina can live here, trémolos y sonidos de las catacumbas en este interludio que daba paso a la brutal The Frozen Dinner of Mastroianni at Pomodoro. Un directo con mucha fuerza que acabó con la bandeja que soportaba los aparatos de Perles totalmente destrozada.

Por suerte fue la única baja, al menos hasta que llegaba el fin de fiesta, que amenizaría Dj Cherni a los platos hasta el amanecer.

Ante todo, damos las gracias desde La Caravana del Rock a los organizadores Roberto, Marisa y Pablo por el gran trabajo realizado y el buen trato que recibimos y les deseamos la mejor de las suertes en sus próximos proyectos al igual que esperamos que el Padang Rock Festival regrese el año que viene con más rock. ¡Muchas gracias y larga vida al Padang!

Gentemayor

Por Julio López Paramio.

*Fotos Jarrett Abucha.

 

 

 

 

 

 

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